Descalabro Educativo

8 SEP 2026

Editorial

El informe PISA muestra una caída alarmante del nivel de los alumnos españoles, un declive generalizado en el mundo que pone en juego el futuro de nuestras sociedades

Los temores se han confirmado: el nuevo Informe PISA, publicado este martes, muestra que el nivel de los alumnos españoles cae de forma alarmante en las evaluaciones de matemáticas y lectura, dos conocimientos troncales que repercuten sobre todas las demás materias. España obtiene en esta edición los peores resultados desde que, en el año 2000, se creó el gran examen internacional organizado por la OCDE, en el que participan 760.000 estudiantes de 15 y 16 años de 90 países, 30.000 de ellos españoles.

Si en el anterior informe, publicado en 2023, los resultados ya eran malos, en este son mucho peores. España cae 23 puntos en comprensión lectora, 16 en matemáticas y ocho en ciencias. El retroceso acumulado en la última década es de 29 puntos en matemáticas y 45 en comprensión lectora. Un descenso de 20 puntos equivale a lo que se aprende en un curso escolar, según las estimaciones. Un tercio de los alumnos no alcanzan las competencias mínimas ni en matemáticas ni en lectura. En lugar de converger, España se aleja del promedio de los países desarrollados.

Los nuevos datos ponen de manifiesto que las medidas adoptadas en los últimos años no han aportado las mejoras esperadas, y no hay subterfugio que pueda enmascarar esta realidad. Pero el Informe PISA añade otro elemento de inquietud, que traspasa fronteras. Esta caída ocurre en el contexto de un retroceso generalizado en el mundo. La explicación, según el documento, está ligada a las nuevas tecnologías y las pantallas, a la caída de los índices de lectura, a un menor apoyo de las familias y a una pérdida de la capacidad de concentración.

El declive afecta incluso a países que tradicionalmente obtenían buenos resultados, como Japón o Corea del Sur, aunque siguen siendo los mejor situados. En el otro extremo, los alumnos de los grandes países latinoamericanos —México, Brasil, Colombia— muestran en esta evaluación un rendimiento inferior a la media de la OCDE en matemáticas, ciencia y lectura, y Argentina aparece como especialmente relegada en todas las mediciones.

En España, algunas de las inquietudes ya se han planteado durante las movilizaciones de docentes que marcaron el fin del anterior curso y el inicio de este. Es el caso del aumento de alumnos con necesidades educativas especiales sin que los recursos hayan aumentado en la misma proporción. Porque este es uno de los países con mayor tasa de pobreza infantil de la UE y, además, el sistema ha recibido un número elevado de niños inmigrantes que no dominan la lengua y llegan con carencias educativas que hay que revertir. También han aumentado los diagnósticos por trastornos del neurodesarrollo.

El 40% de los directores de los centros donde se realizaron las pruebas constatan un déficit de docentes, diez puntos más que en el promedio. Y el 72% afirman que no cuentan con suficientes medios de refuerzo, como psicólogos, trabajadores sociales o especialistas en educación especial, cuando el promedio de los países de la OCDE es del 39%. Si aumenta la diversidad, pero no los recursos para atenderla, el modelo de escuela inclusiva está condenado al fracaso.

El Informe PISA y el descalabro que retrata debería tener el efecto de una sacudida para el sistema educativo. No podemos dejar que un pilar de nuestras sociedades, del que depende la prosperidad del país, se degrade de este modo. Ni tampoco es admisible que este deterioro continúe sin más. Los resultados convocan a las administraciones y a todos los actores involucrados a aparcar los intereses partidistas o corporativos y trabajar para darle la vuelta a la situación. En favor de lo más valioso que tenemos: los futuros ciudadanos.

El País – 08/09/2026

Más allá del estatus

Elmo E. Cáceres Rodríguez

El éxito de una persona jamás se mide por la altura de su pedestal, sino por la profundidad de sus principios.

​Vivimos en un mundo obsesionado con las métricas de vanidad: el cargo deslumbrante, el título prestigioso, las cifras millonarias y los seguidores acumulados. Es fácil dejarse cegar por el brillo del estatus. Pero el estatus es solo una envoltura; jamás revelará la estatura moral de una persona.

​Los logros externos acumulan aplausos.

El carácter interno construye un legado.

​La verdadera grandeza no se demuestra controlando a los demás, sino sirviéndoles. La prueba definitiva de un ser humano no es cómo se comporta cuando busca una ventaja, sino cómo trata a quienes no tienen nada que ofrecerle a cambio.

​Si quieres conocer la esencia de un líder, no mires su currículum. Observa sus acciones en la sombra:
​• ¿Sostiene su palabra cuando nadie lo observa?
• ¿Muestra empatía genuina cuando las cosas se fracturan?
• ¿Usa su luz para iluminar a su equipo o solo para alimentar su ego?

​El dinero compra visibilidad, pero jamás comprará integridad.
El poder exige obediencia, pero el carácter inspira lealtad.

​No te dejes deslumbrar por el ruido de la autoridad. Admira el talento y la trayectoria, pero reserva tu verdadero respeto para quienes eligen la humildad, la autenticidad y el valor humano por encima de cualquier posición.
​Admira las credenciales, pero ríndete ante el carácter.

In LinkedIn – Sep/2026

Día Mundial de la Lengua Portuguesa

El Día Mundial de la Lengua Portuguesa se celebra el 5 de mayo, fecha establecida oficialmente por la UNESCO en 2019 para reconocer a esta lengua, hablada por más de 265 millones de personas, como lengua global. La celebración pone de relieve la riqueza del idioma, su diversidad cultural y su papel unificador entre los países de habla portuguesa.

Inteligencia artificial en educación: entre la eficiencia técnica y la responsabilidad formativa

Giuseppe Marzano, PhD

Giuseppe Marzano, PhD

Rector – IIDEA Ecosistema de Formación, Innovación y Alianzas Estratégicas

La incorporación de la 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗹𝗶𝗴𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮𝗿𝘁𝗶𝗳𝗶𝗰𝗶𝗮𝗹 en los sistemas educativos se ha consolidado como uno de los procesos de transformación más significativos de los últimos años. Lo que inicialmente fue percibido como una innovación puntual se ha convertido progresivamente en una infraestructura transversal, capaz de incidir en la enseñanza, la evaluación, el acompañamiento académico y la gestión institucional.

El discurso dominante en torno a la inteligencia artificial en educación tiende a enfatizar su capacidad de optimizar procesos, reducir cargas administrativas y personalizar experiencias de aprendizaje. Estos aportes son indudablemente relevantes. Sin embargo, cuando la reflexión educativa se limita a la eficiencia técnica, se corre el riesgo de desplazar el foco desde los fines formativos hacia los medios tecnológicos.

El riesgo principal no reside en la adopción de la tecnología, sino en su uso acrítico. La presencia de sistemas inteligentes en el aula o en plataformas educativas no garantiza aprendizajes profundos, ni el desarrollo de competencias cognitivas complejas. Sin un diseño pedagógico sólido, la inteligencia artificial puede favorecer dinámicas de superficialidad del aprendizaje, dependencia de soluciones automatizadas o fragmentación del conocimiento, generando una brecha entre la percepción de logro académico y el desempeño real.

Desde esta perspectiva, el debate central no debería formularse en términos de adopción o rechazo, sino en torno a las condiciones pedagógicas, institucionales y éticas que orientan su integración. La pregunta relevante no es si la inteligencia artificial puede personalizar el aprendizaje, sino si dicha personalización responde a un proyecto educativo explícito, coherente con la misión institucional y con una concepción integral de la formación.

Utilizada con criterio, la inteligencia artificial puede contribuir a acompañar trayectorias educativas diversas, identificar tempranamente dificultades de aprendizaje, apoyar la toma de decisiones pedagógicas y ampliar el acceso a experiencias formativas de calidad. No obstante, este potencial solo se materializa cuando la tecnología se inserta en un marco educativo claro, en el que el rol del docente se redefine y fortalece, en lugar de ser desplazado o diluido.

Mirar la inteligencia artificial con lupa implica, por tanto, asumir una responsabilidad educativa mayor. No se trata de incorporar herramientas por su novedad o sofisticación, sino de evaluar su impacto real en los procesos de enseñanza y aprendizaje. En este marco, la inteligencia artificial no sustituye el proyecto educativo: lo interpela, lo pone a prueba y exige mayor claridad sobre sus fundamentos pedagógicos y formativos.

LinkedIn – 27/01/2026

Día Internacional de los Trabajadores

1.º DE MAYO

El 1.º de Mayo, conocido como Día Internacional de los Trabajadores, constituye una de las fechas más significativas del calendario social contemporáneo. Más que un simple feriado, se trata de una jornada de memoria, reconocimiento y lucha que remite a los acontecimientos de 1886 en Chicago, cuando miles de trabajadores iniciaron una huelga para exigir la jornada laboral de ocho horas. La represión de estas manifestaciones, especialmente durante la Revuelta de Haymarket, dejó una huella profunda en la historia del movimiento obrero.

Los llamados Mártires de Chicago, condenados tras un proceso ampliamente cuestionado, se convirtieron en símbolos universales de la lucha por la justicia laboral. En su honor, en 1889, la Segunda Internacional instituyó el primero de mayo como jornada de reivindicación global.

En la actualidad, esta fecha conserva su doble dimensión: por un lado, es un momento para exigir mejores condiciones de trabajo, salarios dignos y derechos laborales; por otro, es una ocasión para reconocer el valor y la contribución de la clase trabajadora en la construcción de las sociedades. Celebrado como feriado en gran parte del mundo, el Día Internacional de los Trabajadores sigue siendo, más de un siglo después, un recordatorio vivo de que los derechos conquistados son fruto de la organización y la resistencia colectiva.